
El inglés Charles Darwin afirma que es un volcán activo confundiéndolo con las descripciones del Tupungato o Bravard.
Los primeros trabajos geológicos corresponden a Paul Güssfeldt en el año 1883. Walter Schiller- gran geólogo alemán y estudioso del Aconcagua, lugar donde encontró su muerte- en 1912 fue quién demostró por primera vez que el Aconcagua no era un volcán y que esa afirmación era errónea.
Varios autores documentarían luego que el tercio inferior del cerro está constituido por rocas sedimentarias y las vulcanitas y que los dos tercios superiores no serían 'autóctonas', lo cual significa que estas rocas lávicas no proceden de un cráter volcánico presente en el lugar.
Este estudio revela cómo la presencia de rocas volcánicas habrían sido originarias en las cercanías del Océano Pacífico, República de Chile. La teoría indica que se habría producido un sobrecorrimiento, se trata de un montaje por desplazamiento de dos capas terrestres, aumentando así su altura favorecida por este fenómeno tectónico.
El ancho de la cordillera andina en la parte que afecta el Parque Provincial Aconcagua es de unos 30 kms. aproximadamente.
Las rocas presentes en la región del Cerro Aconcagua se pueden agrupar en tres categorías principales: la primera notablemente deteriorada en su forma de más de 300 millones de años, el segundo grupo de sedimentos marinos del Mesozoico y por último la presencia de rocas volcánicas del período Terciario, del llamado complejo volcánico Aconcagua.
Los materiales cuaternarios poseen una dimensión limitada encontrándose depósitos de origen glaciario, de procesos de remoción en masa, lagunares, fluviales, mixtos, entre otros.
En el los valles presentes- Horcones y Vacas- existen también formaciones glaciares, se tratan de masas de hielo de considerable volumen y anchura limitada, que perdura por un siglo o más y que se desplazan descendiendo desde las tierras más altas.
El deslizamiento de éstos se produce normalmente de forma muy lenta, con velocidades que alteran entre pocos metros hasta decenas de metros por año. Esta masa de hielo originada por la transformación de acumulaciones de las bajas temperaturas habitualmente con un promedio inferior a 0ºC.
Los glaciares pueden subsistir sólo en los sitios, donde durante muchos años, es mayor la cantidad de precipitaciones en promedio anuales que recibe, hielo, nieve o agua, que la masa que pierde durante la temporada veraniega.
Otra de las características necesarias de la zona para la formación de un glaciar son las topográficas del terreno, circos glaciarios, hoyadas, quebradas, valles, canaletas, que existen en el Parque Aconcagua, teniendo como principales testigos las rocas desgastadas por la erosión, alisadas y surcadas presentes en el lugar.
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